
29 jun 2026
Por Gabriela Páez
En Costa Rica, la Dirección General de Tributación clasifica como Grandes Contribuyentes Nacionales a los obligados tributarios que, por su nivel de operación, activos, impuestos liquidados o vinculación empresarial, tienen un peso fiscal importante para la Administración Tributaria.
La Resolución DGT-R-22-2021 establece los criterios que se usan para esta clasificación. Algunos son numéricos, como el promedio de impuestos liquidados, la renta bruta declarada y los activos totales declarados. Otros tienen que ver con la forma en que la empresa se relaciona con un grupo económico, por ejemplo, si forma parte de un grupo empresarial vinculado con un Gran Contribuyente Nacional o si asume operaciones de una empresa que ya está en esa categoría.
Esto quiere decir que una empresa puede entrar en esta clasificación no solo por su tamaño, sino también por la manera en que se conecta con otras compañías del grupo. Por eso, la estructura corporativa, la propiedad, la dirección, el control y la integración de operaciones son temas que conviene tener bien identificados.
Una de las obligaciones más importantes para este grupo es contar con estados financieros auditados por un Contador Público Autorizado independiente. Según la Resolución MH-DGT-RES-0002-2024, estos informes deben entregarse cuando la Administración Tributaria los solicite. Además, si la empresa declara una cuota tributaria igual a cero o una base imponible negativa, debe presentarlos sin esperar un requerimiento previo.
Este deber debe cumplirse dentro de los tres meses posteriores al cierre del período fiscal correspondiente al impuesto sobre las utilidades. También existe la posibilidad de solicitar una prórroga por un plazo igual, siempre que la empresa pueda justificarla de forma adecuada.
Los estados financieros auditados deben presentarse en español y en colones costarricenses. Además, deben incluir el dictamen del auditor, los estados financieros básicos, las notas explicativas, la información comparativa del período anterior y la conciliación fiscal correspondiente.
En la práctica, esto invita a las empresas clasificadas como Grandes Contribuyentes Nacionales a revisar su información con tiempo. No se trata solo de preparar estados financieros al cierre, sino de mantener una conexión clara entre la contabilidad, la declaración del impuesto sobre las utilidades, la conciliación fiscal y los respaldos de las operaciones relevantes.
Otro tema que conviene tener presente es el cumplimiento en precios de transferencia. Los Grandes Contribuyentes Nacionales están dentro de los obligados a contar con un estudio anual, el cual debe estar disponible si la Administración Tributaria lo solicita, junto con la información financiera relacionada.
En este contexto, prepararse con tiempo hace una gran diferencia. Una empresa que mantiene sus registros actualizados, sus políticas contables documentadas, sus conciliaciones revisadas y sus operaciones entre partes relacionadas bien respaldadas está en mejores condiciones para atender revisiones, controles o fiscalizaciones.
Principales responsabilidades del contribuyente
Responsabilidad | ¿Qué implica? | ¿Por qué es importante? |
Mantener información contable y fiscal actualizada | Contar con registros claros, conciliaciones revisadas y respaldos completos de las operaciones relevantes. | Permite responder con mayor seguridad ante revisiones, requerimientos o procesos de fiscalización. |
Presentar estados financieros auditados | Entregar estados financieros auditados por un Contador Público Autorizado independiente cuando corresponda. | Refuerza la transparencia financiera y facilita la revisión de la situación económica de la empresa. |
Cumplir con los plazos establecidos | Presentar la documentación dentro de los tres meses posteriores al cierre fiscal, o solicitar prórroga cuando sea necesario y justificable. | Ayuda a evitar incumplimientos formales, sanciones y riesgos innecesarios. |
Preparar la conciliación fiscal | Relacionar correctamente la información contable con la declaración del impuesto sobre las utilidades. | Facilita explicar diferencias entre el resultado financiero y la base imponible declarada. |
Respaldar operaciones entre partes relacionadas | Contar con documentación adecuada, incluyendo el estudio anual de precios de transferencia cuando aplique. | Reduce riesgos en operaciones con empresas vinculadas y demuestra que las transacciones se realizan bajo condiciones razonables. |
Adoptar una gestión tributaria preventiva | Revisar políticas, procesos y documentación antes del cierre fiscal, no únicamente cuando exista un requerimiento. | Convierte el cumplimiento tributario en parte de la gobernanza financiera de la empresa. |
Ser Gran Contribuyente Nacional implica trabajar con un estándar más alto de cumplimiento. Por eso, la gestión tributaria conviene verla como parte natural de la gobernanza financiera de la empresa, y no como una tarea que se atiende solo al cierre fiscal.
Referencias bibliográficas
Dirección General de Tributación. Resolución DGT-R-22-2021, “Criterios para la clasificación de los Grandes Contribuyentes Nacionales”.
Dirección General de Tributación. Resolución MH-DGT-RES-0002-2024, “Modificaciones y adiciones a la resolución DGT-R-46-2014, respecto de la obligatoriedad de los grandes contribuyentes nacionales de presentar los estados financieros auditados por un contador público autorizado”.
Ministerio de Hacienda. Dirección Gestión Tributaria de Grandes Contribuyentes Nacionales. Presentación institucional sobre Grandes Contribuyentes Nacionales, marzo 2026.
