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Intangibles, OCDE y TLC con Israel: mayor exigencia tributaria para empresas costarricenses

5 dic 2025

Intangibles, OCDE y el nuevo TLC con Israel: un escenario de mayor exigencia tributaria para las empresas costarricenses


En Costa Rica, la fiscalización de operaciones que involucran tecnología, transferencia de conocimiento y licencias está aumentando de manera sostenida. El ministro de Comercio Exterior explicó recientemente que el TLC busca atraer más inversión israelí y fortalecer la exportación de servicios costarricenses. Como consecuencia, será más común ver contratos de software, pagos por uso de algoritmos, acuerdos de soporte técnico que incorporan propiedad intelectual y operaciones relacionadas con know-how. Estas transacciones exigen un análisis detallado desde la perspectiva de precios de transferencia, conocido internacionalmente como Transfer Pricing (TP) o Precios de Transferencia.


Uno de los puntos más sensibles para la DGT será determinar si los pagos por tecnología, licencias o marcas cuentan con sustancia económica suficiente en Costa Rica. En términos OCDE, la valoración de un intangible no depende únicamente del propietario legal, sino de quién realiza las funciones de desarrollo, mejora, mantenimiento, protección y explotación del activo, conjunto conocido como DEMPE por sus siglas en inglés. Si la empresa costarricense no demuestra estas funciones o no puede justificar el beneficio económico derivado del intangible, la autoridad podría rechazar la deducción o incluso reatribuir utilidades.


Asimismo, la experiencia internacional —y en particular el precedente del caso israelí Hexadite–Microsoft— ha reforzado criterios sobre cómo deben incluirse pagos contingentes o “holdbacks” dentro del valor total del intangible, así como la necesidad de utilizar tasas de interés que reflejen condiciones de mercado en cualquier financiamiento intragrupo vinculado a la adquisición o explotación tecnológica. Estos aspectos resultan especialmente relevantes para empresas costarricenses que adquieren software, plataformas o servicios de innovación desarrollados en Israel.


El contexto actual hace indispensable que las empresas revisen la estructura contractual y económica de sus operaciones tecnológicas. La recomendación para 2026 es avanzar hacia un modelo preventivo que permita identificar claramente las funciones DEMPE realizadas en Costa Rica, valorar los intangibles con metodologías aceptadas internacionalmente, revisar las retenciones aplicables a pagos transfronterizos y actualizar los contratos intragrupo para separar de manera expresa las licencias de los servicios asociados. También se vuelve fundamental mantener documentación robusta de precios de transferencia alineada con los criterios OCDE.


En términos generales, el TLC con Israel abre oportunidades para la economía costarricense, pero también eleva el estándar de cumplimiento tributario. La clave para mitigar riesgos será documentar adecuadamente cada transacción, valorar los intangibles de forma técnica y anticipar las expectativas de la DGT en un entorno cada vez más sofisticado y digitalizado.

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