Sostenibilidad en los estados financieros: lo que algunas empresas ya deben preparar

Por: Rebeca Sequeira
Analista de Finanzas | EAS LATAM
La Circular 33-2023 del Colegio de Contadores Públicos de Costa Rica establece el calendario de aplicación de las NIIF S1 y S2. Para las entidades comprendidas, el primer reporte obligatorio se presentará en 2028, con información del periodo terminado el 31 de diciembre de 2027.
Estas normas, emitidas por el ISSB de la Fundación IFRS, explican cómo los riesgos y oportunidades de sostenibilidad pueden afectar los flujos de efectivo, el acceso al financiamiento y el costo del capital. Esta relación entre sostenibilidad y resultados financieros refleja parte del legado empresarial de la COP26, un tema que ya hemos abordado en EAS LATAM y que hoy adquiere mayor relevancia con la aplicación de las NIIF S1 y S2.
¿A cuáles empresas les toca?
La Circular incluye a las entidades con obligación pública de rendir cuentas supervisadas por las superintendencias del CONASSIF y a los grandes contribuyentes.
En paralelo, la Resolución MH-DGT-RES-0015-2026 dispone que, desde el 1.º de enero de 2027, los Grandes Contribuyentes deberán llevar su contabilidad bajo NIIF completas. Esa resolución excluye las NIIF S1 y S2 de su alcance; la obligación de sostenibilidad proviene de la Circular 33-2023.
Para aquellas entidades que continúen aplicando NIIF para las PYMES, la Circular establece que S1 y S2 no serán obligatorias hasta que la normativa correspondiente así lo determine. Las demás entidades que aplican NIIF completas y están fuera de las categorías obligatorias pueden adoptarlas voluntariamente.

¿Qué cambia en la práctica?
La NIIF S1 establece requerimientos generales sobre sostenibilidad, mientras la NIIF S2 se concentra en clima. Ambas conectan gobernanza, estrategia, gestión de riesgos, métricas y objetivos con las perspectivas financieras del negocio.
En un hotel, por ejemplo, una escasez de agua puede elevar costos o limitar habitaciones disponibles, una inundación puede interrumpir operaciones y una inversión en eficiencia energética puede reducir desembolsos futuros. Así, la sostenibilidad termina afectando las operación, las inversiones y flujo de efectivo.
¿Qué se puede ir adelantando?
Durante 2026 conviene confirmar el alcance, asignar responsables e identificar riesgos financieramente relevantes. También revisar qué datos existen sobre energía, agua, emisiones, proveedores y exposición climática, y cómo se incorporan a presupuestos, inversiones y proyecciones.

La Circular permite no presentar información comparativa en el primer periodo de aplicación. Prepararse desde 2026 ayuda a probar procesos y construir datos confiables, sin convertir ese año en un comparativo obligatorio.
Una revisión inicial puede ayudar a dimensionar el trabajo. En EAS LATAM podemos acompañar ese diagnóstico y la preparación para NIIF S1 y S2.
Referencias




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